Pero, en realidad, un empleo es una oportunidad
para ayudar a alguien.
La razón por la que tienes un trabajo es porque
alguien tiene un problema que necesita resolución.
Así que, por definición, un empleo es donde se trabaja
para satisfacer las necesidades de las personas.
En tiempos pa sados, había má s empresa rios
q u e e n t e n d í a n e s t e c o n c e p t o . D e h e c h o , a
principios del siglo XX, cuando Andrew Carnegie
ay udó a establecer entrev ista s con a lg unos de
los empresarios más ricos y exitosos de su época,
descubrieron que ese era el único rasgo que todos
compartían. Todos estaban en los negocios para
ayudar a la gente, y lo sabían.
Hoy las cosas son muy diferentes. Ahora, muchos
de los llamados "ricos" no son más que personas
pobres con dinero. Salvo por sus cuentas bancarias,
no se diferencian del desempleado que, en lugar de
buscar trabajo, se queda sentado en casa diciendo:
"No voy a trabaja r en ning ún lado que pag ue el
salario mínimo." No tienen otra cosa en la cabeza
más que ellos mismos.
Esa es una de las razones por las que los negocios
han adquirido mala reputación. Es la razón por la
cual, incluso muchos creyentes, lo ven como algo
poco espiritual. Mientras estiman el trabajo de la
por Kenneth
Copeland
2
A medida que
el número de
personas en la tierra
creciera, pudieran
hacer diferentes
cosas y ayudarse
mutuamente.
(Efesios 4:28)
3
Dios le dio a
Abraham el
trabajo de ser
una bendición
a todos los
hombres.
(Génesis 12:2-3)
4
Dios dice que, si lo
buscas a Él primero,
prosperarás no sólo
espiritualmente sino
financieramente.
(Mateo 6:33, AMPC)
1
Los negocios no
son "seculares".
Dios creó a Adán
para que fuera
un agricultor, no
un predicador.
(Génesis 2:15)
Haciendo
negocios a
la manera
de Dios
Hoy en día, la mayoría de la gente no sabe realmente lo que es un empleo.
Piensan que el trabajo es algo necesario para ganarse la vida;
algo que hay que hacer para poder pagar las cuentas.
5
Los principios
económicos de
Dios funcionarán en
cualquier lugar y en
cualquier momento;
todo lo que Él necesita
es tu fe y obediencia.
(Filipenses 4:19, AMPC)
CONSEJOS
PRÁCTICOS
C